Despido arbitrario

EXP. N.º 0990-2008-AA/TC

LIMA

CIRO LAINES

CHAVIGURI

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 9 días del mes de junio de 2009, la Sala Primera del Tribunal Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Landa Arroyo yBeaumont Callirgos, pronuncia la siguiente sentencia, con el voto singular adjunto del magistrado Eto Cruz

ASUNTO

Recurso extraordinario interpuesto por don Ciro Laines Chaviguri contra la sentencia de la Séptima Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 214, su fecha 21 de mayo de 2007, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 26 de setiembre de 2006, el recurrente interpone demanda de amparo contra la Asociación Deportiva Los Inkas Golf Club, solicitando que se le reincorpore en su puesto de trabajo como profesor de tenis de campo. Manifiesta que prestó servicios para la demandada desde el 1 de febrero de 2001 hasta el 7 de julio de 2006, fecha en que fue despedido sin mediar causa alguna. Agrega que desempeñó labores de naturaleza permanente, ordinaria y presupuestada, al margen de la apariencia temporal de sus contratos, y en forma ininterrumpida, superando el periodo de prueba, por lo que se ha vulnerado su derecho constitucional al trabajo.

La emplazada propone la excepción de oscuridad o ambigüedad en el modo de proponer la demanda y la contesta alegando que la acción de amparo no es la vía adecuada para dilucidarla, por lo que debe acudir a una vía ordinaria.

El Vigésimo Sétimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 4 de diciembre de 2006, declaró infundada la excepción propuesta e improcedente la demanda, por considerar que la controversia debe dilucidarse en la vía ordinaria, ya que la acción de amparo no es la idónea por carecer de etapa probatoria.

La recurrida confirmó la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

§ Delimitación del petitorio

1.      El demandante pretende que se le reincorpore al puesto de trabajo que venía desempeñando como profesor de tenis de campo, por considerar que se ha vulnerado sus derechos constitucionales a la libertad de trabajo y al debido proceso.

§ Análisis de la demanda

2.     Al respecto, debe determinarse, primero, qué tipo de relación hubo entre el demandante y el emplazado; esto es, si existió una relación laboral de carácter subordinado o, por el contrario, una relación civil de carácter independiente. Ello es necesario a efectos de aplicar el principio de primacía de la realidad, pues de verificarse que hubo una relación laboral, el contrato civil suscrito por el actor deberá ser considerado como contrato de trabajo de duración indeterminada, en cuyo caso el demandante solo podía ser despedido por causa justa relacionada con su conducta o capacidad laboral.

3.     En cuanto al principio de primacía de la realidad, que es un elemento implícito en nuestro ordenamiento jurídico y, concretamente, impuesto por la propia naturaleza tuitiva de nuestra Constitución, el Tribunal Constitucional ha precisado, en la STC N.° 1944-2002-AA/TC, que: “(…) en caso de discordancia entre lo que ocurre en la práctica y lo que fluye de los documentos, debe darse preferencia a lo primero; es decir, a lo que sucede en el terreno de los hechos” (fundamento 3).

4. En el presente caso, el demandante ha adjuntado los contratos de locación de servicios, la constatación policial, las constancias de locación de servicios, el Acta de Inspección emitida por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo y los recibos por honorarios profesionales, obrantes de fojas 3 a 126, documentos de los cuales se desprende que prestó servicios a favor de la emplazada desde el 1 de febrero de 2001 hasta el 7 de julio de 2007, como profesor de tenis. En el Acta del Ministerio de Trabajo las partes manifiestan que hasta marzo de 2006 la remuneración del demandante era de S/. 1,450.00 (mil cuatrocientos cincuenta nuevos soles mensuales, porque laboraba cuatro horas diarias, de lunes a viernes, y que a partir de abril de 2006, la remuneración era de S/. 1,087.50 (mil ochenta y siete nuevos soles con cincuenta céntimos) mensuales, porque laboraba tres horas diarias de lunes a viernes, siendo su último día de labores el 7 de julio de 2007.

5. Por consiguiente, al haber laborado el demandante desde abril de 2006 hasta el 7 de julio de 2007, durante 3 horas diarias, no se encuentra amparado por el artículo 22º del Decreto Supremo N.º 003-97-TR, ya que éste dispone que: “Para el despido de un trabajador sujeto a régimen de la actividad privada, que labore cuatro o más horas diarias para un mismo empleador, es indispensable la existencia de causa justa contemplada en la ley y debidamente comprobada”.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la Constitución  Política del Perú

HA RESUELTO

Declarar INFUNDADA la demanda de amparo.

Publíquese y notifíquese.

SS.

MESÍA RAMÍREZ

LANDA ARROYO

BEAUMONT CALLIRGOS

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