Lavado de activos y financiamiento del terrorismo

Referencia bibliográfica: “I congreso internacional para la prevención del lavado de activos y del financiamiento del terrorismo – PLA 2009”; publicado en Asbanc Website, reproducido en Agenda Magna el 12 de octubre de 2009.

Las conclusiones que presentamos a continuación son fruto de la evaluación, el análisis y el consenso de los oficiales de cumplimiento que han intervenido en la organización del PLA 2009. Son enfoques y recomendaciones que se formulan luego de escuchar las ponencias de los expertos de alto nivel, peruanos y extranjeros, que han expuesto sus planteamientos y experiencias en este congreso; sin que estas conclusiones los comprometan.

1. El papel que desempeña el oficial de cumplimiento como colaborador del sistema de prevención de lavado de activos y del financiamiento del terrorismo tiene, además de una dimensión institucional, un alcance publico. En tal sentido, resulta relevante el rol estratégico que debe asumir el oficial de cumplimiento con la finalidad de alcanzar los objetivos en la gestión del riesgo del lavado de activos y del financiamiento del terrorismo.

2. Esta gestión implica responsabilidades civiles, penales y administrativas que asume el oficial de cumplimiento como parte de su ejercicio funcional.

3. Es preocupante que en el sistema financiero se este presentando un conflicto derivado de la desafiliación de clientes ante la necesidad de proteger a la entidad financiera de un eventual daño reputacional.

4. El oficial de cumplimiento debe ser una persona con experiencia en las labores operativas y con conocimiento de sistemas y riesgos, de manera que pueda hacer frente a las cambiantes formas de acción de los lavadores de activos, quienes han alcanzado niveles de sofistificación que demandan constante capacitación del personal de las unidades de prevención.

5. Esta lucha solo puede tener éxito con el trabajo conjunto de los actores del sector público y privado, y de la constante coordinación entre estos. En tal sentido, es importante tomar como referencia la regulación nacional e internacional, pero también los plazos de adecuación para los sujetos obligados.

6. La regulación norteamericana se enfoca en el concepto que todo empieza con conocer al cliente. Los bancos deben enfocarse en los clientes de alto riesgo; y los recursos para monitoreo deben ser destinados principalmente a este tipo de clientes. Es importante resaltar este aspecto por las relaciones de corresponsalía que se mantiene con los bancos americanos.

7. El alto índice de la informalidad en los pequeños negocios genera una mayor complejidad en la aplicación de un sistema de prevención de lavado de activos y de financiamiento del terrorismo.

8. Deben revisarse los alcances, limitaciones y conflictos que se advierten en un escenario futuro de aplicación de la ley de pérdida de dominio para los procesos de lavado de activos, y otros tipos penales perseguidos por el estado: para garantizar su aplicación eficaz.

9. Es necesario ir más allá del conocimiento del cliente y el monitoreo de transacciones; un eficaz sistema de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo nos obliga a adoptar una metodología para administrar este riesgo y adoptar prácticas diligentes de conocimiento del cliente. Los reguladores locales y los sujetos obligados deben dedicar mayor atención a aquellas operaciones inusuales o sospechosas.

10. La denominación “sospechosa” utilizada para calificar aquellas operaciones reportadas debe ser objeto de una discusión más amplia, por cuanto dicha calificación correspondería definirla a la autoridad judicial, fiscales y jueces, más no al oficial de cumplimiento. Debe considerarse la conveniencia de calificar como “inusuales” las operaciones que son objeto de reporte a la UIF.

11. Los plazos para la presentación de los reportes de las operaciones calificadas como sospechosas a la UIF, no deben poner en riesgo la calidad de los mismos ni provocar un mayor flujo de reportes solamente con el propósito del cumplimiento de plazos.

12. Las cajas municipales y rurales han manifestado su interés de contar con nuevas oportunidades y facilidades para su capacitación y un mayor apoyo de las autoridades competentes, a fin de implementar un eficiente sistema de prevención del lavado de activos y del financiamiento del terrorismo.

13. Los organismos reguladores y supervisores acentúan cada vez mas la importancia de contar con programas de administración “risk – based” que obliga a las instituciones a evaluar y determinar el nivel de riesgo que asumen producto de los clientes que atienden, los productos y servicios que ofrecen y las zonas geográficas en que lo hacen.

14. La clasificación del nivel de riesgo de los clientes no necesariamente lleva a la prohibición de establecer relaciones de negocio, pero si a la exigencia de emplear procedimientos de control acordes a la exposición que cada cliente plantea.

15. La acogida recibida por este I congreso internacional para la prevención del lavado de activos y del financiamiento del terrorismo nos compromete a emprender las iniciativas que permitan la continuidad de este esfuerzo y de las oportunidades que brinda.

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